Procesión Virtual por Navandrinal

¿Quién dijo que este año no iba a haber procesión en Semana Santa por Navandrinal?

Desde Aventuras en Navandri damos la vuelta al pueblo hablando con los vecinos para que nos cuenten cómo están viviendo estos días. A pesar del confinamiento de esta larga cuarentena, Santa, Caye, Carlos, Javi, Bibia, José, Verónica, María, Tere, Jesús, Prude, Pablillo, Manolo, Adolfo y Chus atienden la llamada de Aventuras en Navandri. ¡Dale al play!

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La voz del pueblo de Navandrinal para animarnos durante la cuarentena

Queridos Navandrileños:

Hoy más que nunca os siento mucho más cerca a pesar de la distancia y del confinamiento que estamos viviendo. Hace una semana os pedía que por favor no fuéramos al pueblo, que nos quedásemos en casa y que tuviéramos en cuenta las medidas de prevención para frenar el avance del coronavirus. 

Hoy os he pedido que escribierais un párrafo o me mandaseis un audio sobre cómo estáis viviendo esta situación y quiero daros las GRACIAS por haber sacado un hueco para Aventuras en Navandri.

Sin más dilación, (muletilla que siempre me ha encantado), os cedo este espacio (adornado con flores para celebrar la primavera) que nació para vosotros y por tanto os pertenece. Tenemos la suerte de ser de Navandrinal, de tener conciencia de pueblo, de familia y saldremos juntos de esta. Recuerda: quédate en casa.

Alba Rochol (Madrid):

El encierro en casa lo estoy viviendo mejor de lo que esperaba. Tengo que hacer muchos trabajos de la universidad y eso me distrae, además cuando me entra el bajón pienso que quedándonos en casa estamos ayudando a mucha gente y eso me anima. Sin embargo, también vivo estos días con mucha angustia viendo en las noticias que las cifras de muertos aumentan cada vez más y que las familias no se pueden despedir de sus seres queridos como quisieran por miedo al contagio.
Mismo miedo que siento al pensar que el virus pueda llegar a Navandrinal y afectar a mis abuelos y todos nuestros mayores que mantienen vivo el pueblo, ese lugar que ahora mismo tanto echo de menos. Todos los días pienso que este reclutamiento se viviría mucho mejor allí, pero por responsabilidad sé que no podemos ir. Lo último que hay que perder en estos momentos es la Fé y la Esperanza, yo confío en que esto pasará pronto y podremos sacar algo bueno de tanto dolor. Así que ahora no queda otra que hacer videollamadas y disfrutar pensando en lo bonito que será el día en el que volvamos a estar todos juntos allí. Nos vemos pronto familia.